Reseña: “El buen salvaje” de Eduardo Caballero Calderón, por Eduardo Riestra

EL BUEN SALVAJE Eduardo Caballero Calderón (Tipacoque, 1910- Bogotá 1993) Ediciones del Viento 280 págs. 19 €

“El buen salvaje”. Eduardo Caballero Calderón (Tipacoque, 1910- Bogotá 1993). Ediciones del Viento. 280 págs. 19 €.

En 1965 El buen salvaje ganaba el Premio Nadal por unanimidad del jurado, lo que ocurría tan solo por segunda vez en los veinte años de vida del galardón. Se trataba de un autor colombiano que vivía en Madrid. La novela narra la vida de un joven escritor sudamericano que intenta sobrevivir y escribir su gran obra por los cafés de París.  Si entonces fue celebrada como una novela picaresca, moderna, literaria y decadente, que homenajeaba y parodiaba a Proust, Gide, Balzac, Victor Hugo o al mismo Dostoievski, andados los años se desveló como el antecedente de obras insignes —La vida exagerada de Martín Romaña, de Bryce Echenique, o Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño—, sin olvidar que coincidía en el tiempo con el Rayuela de Cortázar.

El buen salvaje desapareció de las librerías españolas hace muchos años, y hoy es ya un título totalmente desconocido. Y sin embargo su lectura, desde nuestros días, se vuelve más divertida, paródica y original que nunca.  La historia de un joven becario que quiere escribir una obra maestra mientras se deja llevar por los bajos fondos de un París canalla y alegre. Y uno tiene la sensación de que El buen salvaje es el inicio de todo. Eduardo Riestra.


El último premio Nadal es una novela. (El premio de novela Eugenio Nadal no siempre se ha concedido a una novela. A veces sí, a una novela estupenda; a veces a un gazpacho de cuentos aderezado con salsa de novela. A veces a otra cosa literaria.)

El buen salvaje es novela para leer y guardar, para saborear. A veces parece como si el autor estuviese viviendo la vida de su protagonista. Parece como si estuviese tomando el pelo al lector un poco al modo de su propio personaje y otro poco al estilo de los escritores de obras de intriga; el personaje va a escribir una novela; todo el asunto es eso; un fulano va a escribir una novela; está a punto de empezar a escribirla. ¿Cuándo? La novela existe ya en su mente; de un momento a otro empezará a ser… La novela es tan posible que si el fulano cogiese una pluma, un bolígrafo, un lápiz –quizá también si emplease una tiza o un trozo de carbón-, el relato comenzaría a ser el principio de la novela. Y así hasta el final.

¿Cómo es posible sostener la atención del lector con este juego? Difícil tarea, sí, señor. Caballero Calderón la realiza con toda la dignidad exigible y, además, con gracia. El mejor hallazgo es el protagonista, un estudiante sudamericano dedicado a no dar golpe en París. Lo que más tiene de atractivo, lo que nos hace interesarnos por el tipo, es que es una suerte de individuo muy real que hemos visto antes más de una vez. En España con esto de la Plan de Desarrollo esos pájaros han ido encontrando trabajo y comen caliente todos los días, pero en Paris aún hay de todo. Es ese intelectual desastrado, culto, capaz de animar durante horas una tertulia, de juzgar con talento y conocimiento, de mantener el sofisma, el sarcasmo, la mala uva y la lengua con refulgente facilidad.

El estudiante no escribe la novela. Se mantiene en suspense a lo largo de las páginas y la novela no aparece. Sufre el lector la impaciencia del padre que ve a su hijo perder el tiempo, dispar la vida y renunciar al porvenir. Esto tiene mucho mérito: que un tema al parecer tan liviano, tan cortito, llegue a producir en el lector verdadera ansiedad… ¿Empezará la novela? No; no la empieza, pero así, burla burlando, al modo del soneto a Violante, Eduardo Caballero sí termina la suya; una excelente novela.

Reseña publicada originalmente el 15/04/1966 en La codorniz.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s